Detalle de Sismo

Bibliografía
																	Hay muchos daños reportados en casas e iglesias de la entonces llamada provincia de Ávalos. La mayor parte de los daños se concentran dentro de un radio de aproximadamente 75 Km., con centro en Zacoalco. Todos los principales conventos e iglesias franciscanas de la región fueron severamente dañados o destruidos por el terremoto. De acuerdo a Tello (1891), un total de diecisiete iglesias fueron destruidas por el temblor. Aunque la mayor parte de la información se refiere a daños en iglesias y conventos, hay también reportes de daños importantes en las casas de la región.
																
																	[...] hubo en Zapotlán tan fuerte temblor que duró varios días y por su gran intensidad se abrieron nuevas barrancas, se separaron  algunas montañas, los manantiales de agua que brotaban en el valle de Zapotlán, cambiaron de lugar, apareciendo en tres sitios: habiendo caído los templos de Zapotiltic, Tuxpan, Tamazula, Zacoalco, Zapotitlán, Atoyac y Colima.
																
																	Hay numerosos reportes que indican cambios en el nivel freático: algunos nuevos manantiales brotaron de las montañas y algunos ya existentes se secaron después del sismo. El nivel de agua del lago de Zacoalco se redujo drásticamente y en el lago de Chapala se registran también cambios de nivel. Reportan ruidos intensos que acompañaron al temblor. Se abrieron muchas grietas y fisuras en el suelo y se mencionan otros efectos que sugieren una severa deformación del terreno. Hubo varios derrumbes en las montañas; en particular, uno de ellos  bloqueó el curso del Río Ameca durante varios días.
																
																	La información macrosísmica sugiere que se trata de un sismo local que ocurrió probablemente en una de las varias fallas geológicas que se encuentran en la parte norte del llamado graben de Colima o del graben de Tepic-Zacoalco. La zona epicentral parece estar localizada justamente cerca del pueblo de Zacoalco donde ocurrieron los mayores daños y efectos. Comparado con otros sismos mexicanos reportados en el S. XVI, este evento está sorprendentemente bien documentado. La razón de esta descripción detallada es seguramente su magnitud y la gran cantidad de daños que ocasionó. Este sismo es uno de los temblores más grande que ha sido reportados en el Eje Volcánico Mexicano. Comparado con otros sismos importantes del mismo tipo que han ocurrido en el arco volcánico, como por ejemplo los de 1546 y 1920 en Jalapa, 1875 también en Jalisco y 1912 en Acambay, Edo. de México, la magnitud del “temblor grande” de Jalisco es probablemente mayor de 7.0 (Suárez et al., 1994). Debido a errores en Tello (1891) hay contradicciones en el año en que ocurrió el temblor; aquí se asigna la fecha citada mas frecuentemente. El 15 de agosto de 1611 se reporta otro sismo en la región que volvió a destruir las iglesias de Sayula, Zapotlan y Zapoltitic. Este último parece ser un sismo de menor magnitud pero en la misma falla que generó el sismo de 1568.
																
																	Amacueca, Ávalos, Jal.
Iglesias que ha habido en Amacueca: Sábese que el convento que al principio se edificó, fue muy bueno, y la iglesia de bóveda y calicanto, la cual derribó el temblor grande, y después se fundó otra iglesia y convento más pequeño, y otro temblor derribó la iglesia, hasta que el padre Fray Luis de Salinas hizo la iglesia que hoy permanece.
Tello 1973:408(B).

Atoyac, Jal.
El padre Fr. Hernando Pobre, por otro nombre de Segura, y que fue el que fundó aquel convento, y en este diciembre del mismo año hubo un terremoto y temblor de tierra que derribó muchas iglesias de esta provincia y parte de la capilla mayor de este pueblo.
Tello 1942:77-78(B).

Ávalos, Zacoalco, Cocula, Jal.
Veintisiete de diciembre del año de mil quinientos sesenta y ocho fue un día memorable en este suelo, porque se sintió en su zona un terremoto tremendo que a desastrosas desgracias dio origen con sus efectos. Abriose por muchas partes en barrancos de terreno dando paso a emanaciones plutónicas que en el viento alzaron grandes columnas de un humo de olor infecto y tragándose las aguas de los distintos veneros que atravesaban el valle para surtir a los pueblos. Con furia se estremecieron escuchándose en el fondo el más pavoroso estruendo cual si de un cíclope fuera el atronador acento. En muchas partes las casas se derribaron al suelo dejando no más montones de escombros y sobre de ellos en confusión espantosa muchos heridos y muertos. Produjo tales estragos tan fuerte sacudimiento que todos horrorizados el fin del mundo creyeron cercano, misericordia imploraban de los cielos de Ávalos en la provincia, el cataclismo tremendo se hizo sentir con más fuerza causando males sin cuento en el pueblo de Tzacoalco sesenta indios perecieron y de las hermosas huertas apenas quedaron restos. Fray Hernando de Segura que era guardián del convento, varón muy esclarecido de muchos merecimientos por su gran sabiduría y apostólico celo, en oración se encontraba cuando aconteció el suceso. Así es que de salvarse no tuvo modo ni tiempo y recibió el fuerte golpe de una viga que del techo cayó sobre su cabeza en el crítico momento sacado fue moribundo de los escombros y puestos en curación; mas no tuvo humanamente remedio; murió el pobre sacerdote víctima de aquel siniestro. En Cocula también hubo graves acontecimientos a empuje del terremoto varias casas cayeron. Sucedió que Fray Esteban de Fuenteovejuna habiendo ido a fundar a aquel pueblo el franciscano convento le sucedió lo que al fraile de Tzacoalco; vino al suelo el edificio cristiano y lo aplastó con el techo. Causó, con justo motivo consternación todo aquello tanto entre los naturales como entre los extranjeros. De la justicia divina hablaron los frailes luego comentando el terremoto como un castigo del cielo, enviado a los que torpes marchaban por el sendero del error y de los vicios; lo cual fue un recurso bueno, pues que multitud de indios al punto se convirtieron. Según los historiadores por su saber de más crédito el terrible terremoto de que habló, fue el primero de que se tiene noticia en ese lejano tiempo.
Acal:80-83(B);Martínez 1890(B);Sánchez Arellano(B).

Cocula, Zacoalco, Jal.
Tembló fuertemente en Jalisco y pueblos de la zona de los volcanes. Este sacudimiento tiró la iglesia de Cocula y mató a Fray Esteban de la Fuente Ovejuna su fundador. En Zacoalco cayó también la iglesia y perecieron 70 indios y el padre fundador Fray Hernando Pobre.
Martínez 1890(B).

Cocula, Zacoalco, Jal.
No fue así en el temblor que se experimentó el 27 de diciembre del siguiente año, en el que cayó la iglesia de Cocula, cogiendo miserablemente al P. Fr. Esteban de Fuente Ovejuna, su fundador; y en el mismo día cayó en Tzacoalco la iglesia y perecieron sesenta indios, y con ellos también el P. Fr. Hernando Pobre, que la había fundado. También se vieron pasar tantas aves, que oscurecieron el sol, y tan desconocidas que causaron admiración a cuantos las vieron.
Mota:237(B).

Ávalos, Zacoalco, Cocula, Atoyac, Jal.
Capítulo CXCVII. Año de 1568. En que trata del temblor grande que hubo en aquella tierra, y de las desgraciadas muertes de los benditos padres Fr. Hernando Pobre, fundador del convento de Atoyac y Fr. Esteban de Fuenteovejuna y Fr. Antonio de Gordejana y del de Cocula [...] 27 de diciembre de 1568, un martes, hubo un tan gran temblor que se abrieron muchos cerros y se perdieron muchas cañerías de agua que iban a los pueblos, particularmente en Zacoalco, donde se perdieron muchas huertas que había de muchas frutas de castilla, como son parras, granadas y membrillos, que hacían al pueblo muy ameno, y se cayeron muchas casas e iglesias en la provincia de Ávalos, que es en donde más daños causó ,y en el mismo Zacoalco murieron 60 indios, y el primer guardián de Atoyac, que fue el padre Fray Hernando Pobre, por otro nombre de Segura, que había fundado aquel convento e iglesia, murió, porque con el dicho temblor se cayó el convento y le cogió una viga y mucha tierra, y le sacaron tan molido y quebrantado, que dentro de breve tiempo dio su espíritu al Señor; murió con fama de muy santo, como se verá en su vida; después de su muerte reedificaron aquella iglesia y convento los padres Fr. Luis de Castro y Fr. Luis Menor. Lo mismo sucedió en el convento de Cocula, el cual había ido a fundar el bendito religioso Fray Esteban de Fuenteovejuna, varón de gran virtud y santidad, y con el dicho temblor se arruinó y le cogió debajo, y luego en breve tiempo lo volvieron a reedificar los religiosos con la ayuda de los indios, los cuales con mucho cuidado y puntualidad acudieron a la obra, movidos de compasión y del amor grande que le tenían; y en tiempo de este religioso se apartó el dicho pueblo de Cocula de la doctrina de Etzatlán, a donde estaba antes sujeto. Era gobernador de Cocula en este tiempo un indio llamado Don Domingo Tziltal y guardián de Tlajomulco el bendito padre Fr. Juan de Ayora, el cual comenzó la iglesia que hay ahora en aquel pueblo [...] (Todavía en 1580 se menciona en el texto a Fray Antonio de Gordejana y el padre Ayora se fue en 1551 a Filipinas).
Tello 1891:609-610(B).

Zacoalco, Jal.
El pueblo de Zacoalco, así como los demás intermedios entre ése y el volcán de Colima, ha sido propenso a sufrir continuos temblores de tierra, que en varias ocasiones han causado serios trastornos, a pesar de mediar más de treinta leguas [...] El martes se registró un sacudimiento formidable, que derribó varias casas y causó la muerte de más de sesenta personas, siendo entonces cuando se destruyó la cañería que conducía el agua para los riegos de las huertas de los naturales en la población. La desaparición de la cañería se cree vulgarmente que se debió a la mala voluntad de los indios contra los españoles avecindados ahí, para que éstos no se aprovecharan de aquélla y usaran el agua potable, que desde tiempo inmemorial y por sólo el cuidado de los indios, surtía al pueblo.
Medina de la Torre:9(B).

Zapotlán, Zapotiltic, Tuxpan, Tamazula, Zacoalco, Zapotitlán, Atoyac, Jal.;  Colima, Col.
El guardián del convento de Zapotlán, fray Lucas Macario nos dice: [...] hubo en Zapotlán tan fuerte temblor de tierra que derribó la iglesia parroquial y se quemó el hospital, dándole el nombre de temblor grande que duró varios días y por su gran intensidad se abrieron nuevas barrancas, se separaron algunas montañas, los manantiales de agua que brotaban en el valle de Zapotlán, cambiaron de lugar, apareciendo en otros sitios; habiendo caído los templos de Zapotiltic, Tuxpan, Tamazula, Zacoalco, Zapotitlán, Atoyac y Colima.
Vizcaíno:4(B).
																
																	Suter, M. (2015). The AD 1567 Mw 7.2 Ameca, Jalisco, earthquake (western Trans?Mexican volcanic belt): Surface rupture parameters, seismogeological effects, and macroseismic intensities from historical sources. Bulletin of the Seismological Society of America, 105(2A), 646-656.

Suárez, G., García-Acosta, V., & Gaulon, R. (1994). Active crustal deformation in the Jalisco block, Mexico: evidence for a great historical earthquake in the 16th century. Tectonophysics, 234(1-2), 117-127.

Núñez-Cornú, F. J., Marta, R. L., Reyes-Dávila, G., & Suárez-Plascencia, C. (2002). Characteristics of seismicity in the coast and north of Jalisco Block, Mexico. Physics of the Earth and Planetary Interiors, 132(1), 141-155.
																
Total de Localidades que Registraron el Evento:
Coordenadas Registradas: Imprimir
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